Reflexión sobre el perdón

A lo largo de la vida, son muchas las traiciones y malos entendidos que vamos acumulando en nuestro interior. Cada vez que alguien nos ofende o nos humilla, es como una punzada que siente nuestro corazón y nos hace cada vez más desdichados e infelices.

Mi teoría es que no nos ofende quien quiere, si no quien puede, y a veces nos pillan en baja sintonía, sólo porque carecemos de la Energía del Amor.

Si al levantarnos por la mañana, bendecimos al nuevo día con gratitud, alabando a Dios en las pequeñas cosas que nos rodean, como sería el hecho de estar sanos, de estar hambrientos y disponer de los alimentos necesarios, de disponernos con alegría a cumplir con las obligaciones del día viendolas como la forma de auto-realizarnos, más que como la rutina que se nos impone, agradeciendo al Sol que haya aparecido un día más, o a la lluvia, porque simboliza el sustento del agua que nuestros cuerpos necesitan, si vemos en todo lo que nos rodea su belleza, y sobretodo su humildad, al estar ahí, pendientes de nosotr@s, sin exigirnos nada a cambio.

A nuestra pareja, si la tenemos o los hijos, los vecinos, los parientes, todas las personas que tenemos a nuestro alrededor y que cada una de ellas juega un papel importante para nuestra evolución. Incluso nuestros enemigos, porque son ellos los maestros que nos recuerdan nuestros fallos, y tenemos un pensamiento de agradecimiento por la labor gratuita y altruista que realizan, veremos que salimos a cumplir nuestras obligaciones, pletóric@s de energía, y este estado de conciencia, enlazado en el Amor que sentimos desde nuestro corazón, hará que todo resulte más sencillo, las labores más duras se pacificaran, pues aunque parezca imposible, el Amor es una energía tan sutil y tan potente a la vez, que envuelve todo lo que nos rodea en una perfecta armonía.

Nos sentiremos alegres y felices, y habremos convertido un panorama sombrío en una experiencia nueva y divertida.

Una vez, salí yo de mi casa, con ánimo regular, pensando que sólo me faltaba el semáforo en rojo para hacerme perder más tiempo. Parada allí en la acera me fijé frente a mi, en una humilde pero tiesa margarita, que había florecido sobre una esquina polvorienta de una alcantarilla junto al bordillo. Aquello llamó mi atención, y como si la margarita me hablara, empecé a reflexionar: aquella margarita, había nacido como producto de una semilla, y ella no reparaba si estaba o no en el lugar adecuado, no necesitaba más que el poco de polvo acumulado en el que fijaba sus raíces, ni siquiera tenía en cuenta, que al estar en aquel lugar igual un coche la pisaría al aparcar, o una lluvia persistente la tiraría alcantarilla abajo….

Jolines..-pensé- que lección me está dando, una simple margarita amarilla y blanca, con cuatro hojitas verdes, pero se mantenía allí con toda su elegancia y buen porte. No quise ni imaginarme que le ocurriría en un futuro, sin pensarlo crucé la calle, busqué un trozo de plástico y con gran cuidado la saqué de aquel lugar. Volví a casa y la planté en una maceta. Durante muchas temporadas estuvo en mi balcón, recordándome que no son las circunstancias sino el estado de nuestro animo lo que nos doblega y destruye.

De un grupo Metafísico conseguí una oración que procuro repetirla con frecuencia y que hoy os recomiendo que la tengáis en cuenta, pues no somos sólo el producto de esta vida, sino que venimos de muchas otras, con todos los errores por solucionar. La Ley del Perdón, me ha facilitado mucho la labor personal, y con ilusión os la transmito por si queréis usarla también, dice así:

“YO SOY LA LEY DEL PERDÓN
Y LA LLAMA TRANSMUTADORA DE CADA
ERROR QUE YO HAYA COMETIDO ALGUNA VEZ.
YO SOY LA LEY DEL PERDÓN
Y LA LLAMA TRANSMUTADORA DE LOS ERRORES
DE TODA LA HUMANIDAD”, yo invoco conscientemente la Ley del Perdón, Amado Maestro Saint Germain, por mis propias transgresiones a la Ley del Amor, y las de toda la humanidad consciente o inconscientemente. Restaúranos hacia un estado de Rectitud en el uso de Tu Vida y remueve toda la causa, efecto, recuerdo y memoria de tales errores, del Pasado, Presente o Futuro.  Asi sea, amado YO SOY.
…………………………………………………………
Cada día nos enfrentamos a situaciones nuevas, a veces inesperadas que nos obligan a reaccionar de forma involuntaria o impulsiva. Si somos capaces de reconocer esos errores y humildemente transgredirlos, podremos ser más felices y las pequeñas distorsiones no harán mella en nosotr@s. Seremos el faro que guiará las nuevas generaciones, y nuestra luz estará suministrada por el Amor, la Alegría, la Paciencia, la Humildad   y sobretodo la Tolerancia.

Veremos a nuestro alrededor personas felices, que buscarán nuestra compañía sólo para demostrarnos que ellas también beben en la misma fuente. El Amor es el hacedor del milagro y si sabemos aplicarlo juntamente con el perdón, nada se nos resistirá.

(La Oración del Perdón está extraída de un librito de “Las Iglesia de la Nueva Era de Cristo”, para esta u otras publicaciones, pueden dirigirse a: Avda. Santiago de León, Edificio Park Avenue 7º piso 7-B. La California del Norte, Caracas 1070 Venezuela.

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