Inquietudes Filosóficas.

por el Dr. Liberto Plana Anglès

Una vez más me dirijo a ustedes, siguiendo siempre las indicaciones de la Sra. Loli Rivera Jardí y esta vez es para completar el anterior artículo “Al correr de los años”, trilogía que realicé, y que anteriormente se publicó en la revista.

Empezando por el “binomio” Parménides – Heráclito, ya que marca la mejor parte del mundo antiguo occidental y que actualmente tampoco ha perdido vigencia.

El ser de Parménides es macizo como una roca, inamovible y que incluso niega el movimiento, en cambio el ser de Heráclito, todo está en movimiento (Nadie puede bañarse en el mismo río dos veces), diciendo que todo fluye constantemente (¿Pero el río es el agua o el lecho del mismo?).Siendo este antagonismo -creemos- que es más por planteamiento que real.

Si nosotros hacemos un estudio comparativo, por ejemplo, entre los pueblos de la Grecia antigua y la Roma imperial(*), con el mundo actual vemos que los puntos claves por ejemplo: las guerras, el comercio, la política, las enfermedades, la religión, el deporte y toda clase de seria problemática es igual a la actual. Ahora bien si consideramos que los puntos claves son: el tren, el teléfono, la televisión, la aviación, el coche, la radio…, etc, etc.. Entonces si que hay una gran diferencia …. y tendría razón Heráclito.

A continuación se pasa a comentar a los dos super-colosos de las épocas antiguas: Platón y Aristóteles.

Platón, el hombre que despreció el mundo material, considerándolo un mundo de sombras (la sombra del árbol, no es el árbol), siendo el mundo sólo un fiel reflejo, de las verdades, existentes únicamente en el mundo inmaterial (en los cielos, en los Dioses del Olimpo). El Universo material es una sombra, del universo inteligible. Es conocido el mito de la caverna.

Descubridor de las ideas, que estarían “muy arriba” y muy alejadas de nuestro vulgar mundo. No es desdeñable el simil del carro conducido por dos caballos (uno es la conscupicencia y el otro es lo iracible), conducidos por un conductor (la razón, el conocimiento), procurando que ninguno de los dos se desboque.

Seguidamente se comenta el gran Aristóteles, con su “recto pensar”, con su método de la abstracción, y bajando el mundo de las Ideas del Olimpo, y poniendo el Ser en el hombre, los animales, y las cosas. Explicando el movimiento con el acto y potencia (la bellota se convierte en encina).

Pero más que centrarme en él concretamente, quiero verlo como inspirador de Santo Tomás, creando este, el método Aristotelico-Tomista, prácticamente el único método admitido por la Iglesia, y no dejando de comentar tampoco sus defectos;

Los tres principios escolásticos (Primero cree y luego piensa)
Si es A, sólo es A.
si es A, no puede ser no A.
Si es A, no puede ser A y no A al mismo tiempo.
Prácticamente los tres son uno.

Digamos algo de las cinco vías de la existencia de Dios, y que podrían ser reducidas a dos, y que se basan en la desprestigiada ley de la causa-efecto, de la Física moderna. Finalmente decir que el silogismo que se considera deductivo, y muchas veces sería inductivo.

A pesar de las críticas que se han expuesto a los Métodos Tomistas, hemos visto la paradoja del pontificado de Juan Pablo II, cuyo acontecimiento sobrepasa cualquier otra situación en la Historia de la Iglesia Católica (no sólo en su muerte, sino cuando en el Papa-móvil …. millones y más millones, principalmente jóvenes…. movilizados.

Tal vez la explicación estaría que no es un problema de Filosofía, sino un problema de Fe.

Ahora vamos hacer un salto de siglos e irnos a Renato Descartes el hombre que intentó racionalizar la Fe (siglo XVII), poniendo la Razón, antes que la Fe, y que según nuestra opinión, no lo consiguió:

1) Pienso
2) Existo. (Y debería invertirse porque primero se existe, y luego se piensa. )
3) Argumento De San Anselmo, de la creencia de Dios.

Meditaciones cartesianas. La duda metódica. En vez del creo para pensar, el hizo pienso para creer. Como vemos la teorización es buena, pero queda en esto.

A continuación ya toca comentar a este “monstruo de la naturaleza”, que fue Kant, pesadilla para propios y extraños.

Kant se encontró en un mundo, en el que por un lado (pre-revolución francesa), había una serie de filósofos que defendían los métodos de la existencia de Dios y la religión. Y por otro lado otra serie de sujetos que negaban, sino a Dios, toda la religión (véase los enciclopedistas…. Voltaire, Ruseau, D?Alambert, Diderot …), ambos lados con unas bases de estudio bastante deficientes. Basado todo en la Razón.

Habiendo caído en las manos de Kant, los tratados de Hume y habiéndoles estudiado a fondo, determinaron que perdiera el sueño dogmático nacionalista, entrando en un estado de Criticismo acentuado y contradictorio:
A) La crítica de la Razón pura donde niega a Dios, intelectualmente.
B) La crítica de la Razón práctica, donde lo admite por sentimiento.
C) La crítica del Juicio, donde menosprecia el Arte.

Se queda en un mundo fenoménico, dónde nunca se puede llegar a “la cosa en sí” (es decir, a la Verdad-Verdad) y considerando la Moral, algo debido al Imperativo Categórico. Es conocido el estudio que hizo de sus cuatro antinomias.

Kant, pues sino destruye la Filosofía si destruye, al menos, la Metafísica, entrando en un estado permanente de contradicción. Dando a la Trascendencia un significado propio (suigeneris).
A piedra angular del sistema Kantiano son los juicios sintéticos “a priori”, que serían juicios que no llevan predicado previo, y que deben ser separados de los analógicos, existiendo una dificultad de distinción, entre unos y otros, cosa que Kant ya supo ver.

Pero hay un tercer término que Kant no supo ver y que son los juicios particulares, en estos juicios el predicado, ni está contenido en el sujeto, ni fuera de él.

A continuación y siguiendo un cierto orden histórico, nos toca hablar (escribir) de Hegel. Quien hemos oído a veces, que con él, empieza la Filosofía.

Para poder salir de las contradicciones Kantianas, el creó el Triplete Filosófico: Tesis, Antitesis, Síntesis. Filósofo del Espíritu, consideró que todo lo racional es natural, y todo lo natural es racional.

A continuación sólo comentar dos Filósofos, que alguien ha dicho de segunda fila, por sus extrañas concepciones:

1º. Schopenhaüer, influenciado por la filosofía budista, puso como más importante y delante, la voluntad que la inteligencia. Para él la realidad fundamental es voluntad de vivir o deseo de Ser.

2º. El otro filósofo sería Bergson, quien relegó también la inteligencia a segundo término y poniendo por delante, en este caso la Intuición Intelectual, siendo invadido el ser humano por El elán vital, fuerza que podría confundirse con un panteísmo espiritual. Es conocida su obra la Evolución Creadora.

Veamos ahora algo de los principales Fundamentos de la Dialéctica Materialista Marxista cuya super sutileza es bien conocida de los entendidos:

1º. Ley de los cambios cuantitativos y cualitativos y al contrario.
2º. Ley de unidad y lucha de contrarios.
3º. Ley de la negación de la negación.

Creemos sinceramente que estas leyes filosóficamente superan a las leyes Escolásticas… no obstante… y paradójicamente… ¡Dónde está el Comunismo!…

Fenomenología – Existencialismo. Este método todos sabemos lo que es, hasta que lo estudiamos a fondo. Fenomenología sería el estudio de los fenómenos. Pero lo que es un Fenómeno es variable según los autores.

Según Kant, el fenómeno, sería una apariencia, sencilla, con ninguna contradicción metafísica, y mucho antes de la “cosa en sí”, quedándose en un terreno empírico. En cambio Husserl, despojandolo de lo superfluo, y haciendo la reducción fenomenológica, sería igual a la Esencia, habiendo ganado mucho en importancia.

Husserl cree que se puede llegar, pues, a la verdad, puesto que como decimos el fenómeno y la esencia son equivalentes. Las esencias no son universales, ni individuales ni tampoco se pueden demostrar, y sólo se pueden percibir por la evidencia. Tampoco son psíquicas, ni físicas; pertenecen al mundo ideal. Seguidamente comentar el “cajón de sastre” del existencialismo allí cabe todo: Unamuno, Sastre, Heidegger, Ortega y Gasset, Gabriel Marcel… unos son conversos católicos, otros protestantes, otros furibundos ateos… etc, etc.. (buscan la verdad en la vida misma, en el estar-ahí, o aquí), podría ser muy aprovechable “El hombre y su circunstancia” de Ortega.
Se ha visto a lo largo de las páginas escritas, que el panorama de la filosofía occidental, no es demasiado halagüeño, sobre todo con ciertas incongruencias, que se oyen y se ven escritas…. no olvidar el “boca, boca” de la calle. A lo largo de los años, una y otra vez, se han visto y oído una serie de incongruencias:

1º. Esto se acaba en este siglo… en la década de 1970… (se refiere a la Iglesia Católica).
2º. En la antigua Grecia, había unos que decían que la vida es tan corta que no nos preocupemos.
Si existen dioses o no… ya se verá cuando nos muramos.
3º. “Para triunfar el cristianismo se necesitaron doce hombres (los apóstoles), para acabar con él,
Me basto yo solo” (Voltaire).
4º. Kant poniendo en un libro “Crítica de la Razón pura”, la negación de Dios,y al lado poniendo otro libro “Crítica de la Razón práctica”, en la que afirma la existencia de Dios (por sentimiento).
5º. El terrebilísimo “Dios ha muerto de Nietzche”.

Existen innumerables métodos en la Filosofía Occidental (quizás demasiados), sin poder resolver en el fondo la problemática existente: Racionalismo, Empirismo, Criticismo Trascedental, Idealismo, Dualismo, Teologismo, Vitalismo, Monismo, Tradicionalismo, Fideismo, Sentido Común, etc… etc.

Según todo lo escrito anteriormente se podría decir y con razón: “No hay ningún perfecto método occidental intelectual que demuestre la existencia de Dios”. “No hay ningún método occidental intelectual que pueda negar la existencia de Dios”.

Después de un enfoque bastante negativo de todo lo anterior y sin dejar de pensar en Diógenes: “busco un hombre”, y también en Letamendi; “quien sólo sabe medicina, ni medicina sabe”. Y como no, en Campoamor: “En este mundo traidor nada es verdad ni mentira; todo es según el color del cristal con que se mira”. Aparece una luz en mi pensamiento que me lleva a pensar en el Oriente.

– Astrología. La ciencia milenaria de origen babilónico que se incrementó mucho en Roma y Grecia y que no ha perdido nada de su lozanía en el momento actual. En cualquier sitio que tenga cierta importancia se conocen los signos del Zodíaco.

– El Yin-Yang, método que está invadiendo el Occidente.

– El Iching, método de las mutaciones, con sus 72 cartas y que se habla de él, como de milagroso.

– El Yoga y métodos afines que han conseguido grandiosos resultados donde otros métodos habían fracasado.

– La Acupuntura, cuya eficacia está bien probada.

– Los Vedas y su puerta de entrada, los Upanisads, y etc, etc… etc…

Y para terminar las palabras que puso Somerset Maughan en “El Filo de la Navaja”. Una línea muy fina separa. “El amor del odio. El triunfo del fracaso. La vida de la muerte”. Caminar sobre esta línea, es tan difícil, como sobre el filo de una navaja.

LIBERTO PLANA ANGLÈS. Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad Central de Barcelona. Médico Psiquiatra. Colegiado nº 3879.
Diplomado en Filosofía por el American Institute of Metapsychic Inc. Miami. Fla. U.S.A. Año 1.977.
Barcelona 25.06.2.005

*) Cito estas dos civilizaciones por que son bien conocidas por todos.

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